lunes, 25 de julio de 2011

Estoy pensando en este blog, en mi blog pasado, en los blogs de mis amigos. Estoy pensando en el pasado, en cuántos jóvenes antiguos no llegaron a utilizar estas herramientas del diablo-futuro. La conclusión que llega a mi cabeza es que son diarios digitales al alcance de cualquiera, y a la vez nadie los lee. Me siento libre y solo.