Una verruga en el cuello
no es suficiente
para palpar ayeres,
para sentir saxofones,
para estar en un cabaret,
para ser y estar.
Nunca una cartera se había desviado tanto,
tan paciente que es,
y nada de color.
Quiero invertir con dinero azul,
quiero tener cero opción,
cero alcohol al volante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario